Tiovivos y desvíos
La vida es como un tiovivo.No para de moverse, y cada uno debería montado en un caballito. Pero comenzamos de pie y la fuerza centrífuga nos hace tambalearnos. Hay algunos que tienen suerte y consiguen montarse, y hasta consiguen tomar las riendas de su caballo, pero otros se quedan allí, dando vueltas sin rumbo aparente. Otros tantos se montan en el caballo equivocado, con compañeros que acaban tirándolos de nuevo a la plataforma.Hay quien consigue quedarse montado y nunca caerá, y otros que se quedan solos, pero lo peor del tiovivo es que a veces (muchas) nos impulsa fuera de la plataforma y nos hace quedarnos fuera, en el suelo, esperando la oportunidad de subirnos, aguardando a un cambio de velocidad para saltar.
¿Cuándo nos va a tocar subir de nuevo?
Soy una mentirosa
Lo siento, pero he mentido.
No estoy contenta, no soy feliz.
Pero nunca lo he sido,
no pasa nada.
Mira sus ojos, mira los míos.
Yo sólo veo nitidez en su realidad emborronada,
sus ojos sólo ven diluirse mis nítidas figuras.
Y su esencia, su presencia, se volatiliza.
Ya no está.
Ahora sí.
Amores intermitentes
Sueños rotos
Figuras tenues a punto de morir

Quiero que veas a través de mis ojos.